“Es un placer estar aquí en el Olímpico, estoy emocionado y nervioso. Estos momentos los llevo en el corazón, la afición todavía me escribe. Tengo que agradecerles a todos, especialmente a la afinción. La verdad es que llegué de River Plate, nadie me conocía, cuando llegue conocí a gente estupenda”, fueron las palabras del histórico exjugador chileno, quien esta jornada recibió un homenaje en el duelo entre el Lazio y Torino.
“Bienvenido a casa Matador”, rezó un lienzo que desplegaron los tifosis del cuadro blanquiceleste, en la especial recepción que le hicieron al exjugador de Universidad de Chile, Marcelo Salas.